Astrología
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La astrología y la psicología

Si bien la astrología es una sola, sus diversos enfoques son los que diferencian la interpretación de cada astrólogo. A pesar de que algunos hablan de la presencia de dos corrientes, la esotérica y la psicológica, debe saberse que la astrología está directamente ligada a la psicología. Cualquier vínculo que se le dé con lo esotérico, es a causa de la anticipación con la que muchas veces – cuando se la usa como herramienta - pueden conocerse ciertos acontecimientos o cambios en el enfoque que el individuo tiene de la vida. No obstante, no siempre se puede saber de antemano de qué se tratará dicho acontecimiento en concreto; dado que en la mayoría de los casos ocurren como resultado del ciclo en particular que la persona está viviendo en esa etapa de su vida. Se trata de períodos o momentos en que el individuo tendrá la oportunidad de incorporar algún aprendizaje. Un mismo contacto planetario (entre alguno de los planetas que siguen moviéndose en el cielo y algún punto en particular de la carta natal) puede manifestarse de diferentes maneras. Tener en cuenta ésto nos sirve para canalizarlo del mejor modo posible, trabajándolo de una forma más consciente para incorporar el aprendizaje que le subyace.

Esta relación que se le suele dar a la astrología con el esoterismo, es también la causa por la cual se encuentra tan degradada en los tiempos actuales. Tomar una predicción astrológica como algo determinante e irreversible no sólo es un error, sino que además significa ir en contra de la libertad del ser humano, que precisamente consiste en la elección de su propio camino.

Como la función de la astrología es principalmente psicológica, permite ver con facilidad cuáles son los puntos de conflicto en un determinado individuo, qué potencial tiene y cuál es la mejor manera de encauzar sus tensiones internas para así lograr una máxima expresión de su integridad como persona. ¿En qué situaciones se siente satisfecho emocionalmente? ¿En qué lugar se ubica a sí mismo y dónde ubica a los demás? ¿Cuál es el lente a través del cual ve al mundo? También se puede observar el tipo de circunstancias y personas que el individuo atrae como consecuencia de su forma de ser o de su situación interna. Cuanto más equilibrado se siente, mejor es su relación con el entorno. No es poco común que – por ejemplo – alguien en particular tienda siempre a ponerse en pareja con un determinado tipo de personas, o a confiar constantemente en situaciones o individuos que terminan dando resultados ya experimentados en el pasado: “¡otra vez sopa!”. Las mismas circunstancias se repiten una y otra vez. El mismo S. Freud lo denominó “compulsión de repetición”; J. Lacan habló de “éso que vuelve”. Sin embargo, seguimos culpando al destino, o volvemos a atribuírselo a la casualidad. ¿Cuándo vamos a dejar de creer en la casualidad? Permítanme cerrar la idea agregando, además, que son muchos los astrólogos que son psicólogos, así como los psicólogos que optan por aprender astrología para utilizarla como una herramienta de orientación en el trabajo con sus pacientes.