El día 7 de Septiembre de 2009, a los 40 minutos de la hora 1 en la Ciudad de Buenos Aires (04:40 de Greenwich), Mercurio, que transitaba a 6°13’ de Libra, inició su movimiento retrógrado.
¿Qué significa que un planeta retrograde? Hace sólo unos días, una amiga que reside en Noruega, a partir de la lectura de un artículo, me preguntaba: “María Elisa, ¿los planetas retroceden? ¿Cómo puede ser? Explicame porque no entiendo nada”. Repentinamente, vino a mi mente la imagen de Mercurio desplazándose hacia atrás al ritmo de una canción de Michael Jackson. “Sí, Flor” – le dije – “Los planetas retrogradan”. ¿Desde qué punto de vista? Sabemos perfectamente que los planetas de nuestro sistema solar no van hacia atrás. Giran en su órbita alrededor del sol, algunos más rápidamente que otros, pero no retroceden.
En el pasado, el fenómeno del movimiento retrógrado de los planetas significó un problema para los astrónomos al momento de explicarlo, hasta que terminaron por dilucidar que se trataba de un movimiento aparente. Por ende, vamos a decir que un planeta está retrógrado cuando parecería estar moviéndose hacia atrás en el zodíaco, en un movimiento ilusorio producido por la rotación orbital de la Tierra en relación con él.
Ahora bien, ¿qué significa que Mercurio esté retrógrado? El planeta del lenguaje, las comunicaciones, los medios de transporte, el intelecto, la percepción y los procesos mentales, cuando retrograda puede ocasionar un modo de pensar negativo, una conducta ansiosa y una preocupación excesiva. No olvidemos que en la Antigua Roma Mercurio era el dios de la comunicación, las negociaciones, el heraldo de los dioses que iba de un lado a otro transmitiendo mensajes (a veces entre tretas y bromas que hacían enojar a más de uno). Por ende, el movimiento retrógrado de este planeta implica problemas de comunicación, malentendidos, roces verbales con los demás, errores en la comprensión. La energía mental se vuelve “hacia adentro”, la persona se siente más retraída, adoptando una actitud más introspectiva y concentrada. Los viajes se demoran, o surgen dificultades en relación con ellos, y las interacciones sociales son menos fluidas.
A partir de este despliegue, muchos de ustedes se estarán preguntando (como lo hizo mi amiga escandinava) cómo demonios influirá ésto en sus vidas, dado que Mercurio aún se encuentra retrógrado y volverá a su movimiento directo recién el 29 de Septiembre por la mañana! ¿Deberían abstenerse de emprender algún viaje? ¿Deberían esperar antes de decidirse a escribir “esa” carta? ¿Conviene seguir comiéndose las uñas hasta el 29 de Septiembre por la tarde para terminar de juntar coraje y dirigirse al jefe en reclamo de un aumento? Me aventuraría a decirles que no. No obstante, debo aclarar que ésto dependerá de los planetas o “puntos clave” que haya, en sus respectivas cartas natales, en los lugares que Mercurio sensibiliza durante su recorrido. Se trata de una cuestión pertinente sólo para las personas que tengan algún planeta (y aún así, ¡habría que ver cuál! ¡Y en qué condiciones!) en los últimos grados de Virgo, Piscis, Géminis o Sagitario. Sin embargo – vuelvo a aclarar – en astrología, ¡no se puede generalizar precipitadamente! Siempre hay que observar ese mandala especial e irrepetible que es la carta astrológica de cada persona.